En
la Edad Media muchos líderes políticos y religiosos sabían que todo hombre y
mujer poseían cuerpo, alma y espíritu, pero esto no lo comentaban con toda la
gente, porque no les convenía, ya que los gobernantes, militares y
terratenientes necesitaban personas que les trabajaran gratis, para no pagarles
su trabajo.
A lo
largo de todos los siglos la mayoría de las personas no han estado de acuerdo
con la esclavitud, porque es una forma de explotación humana que la deja sin
dignidad, y la primera manifestación pública de ir en contra de esta práctica
se dio en el año 1789 durante la Revolución Francesa, cuando salió la
Declaración de los Derechos Humanos, donde en el artículo primero decía: “Los
hombres nacen y permanecen libres, e iguales en derechos”.
Mediante
la Biblia se ha podido determinar que una persona está formada por cuerpo, alma
y espíritu, y al alma se le atribuyen la capacidad de pensar, las emociones y
los sentimientos. Asimismo, varios científicos han concluido que los animales
no poseen alma ni espíritu, al no poseer las capacidades que sí tienen las
personas.
Lo
anterior nos permite concluir que las personas de raza negra sí poseen alma,
porque ellos sienten y tienen emociones, al igual que la gente de raza blanca o
de cualquier otra raza. Asimismo, no puede ningún motivo para permitir que
exista esclavitud humana, porque esto va en contra de su dignidad y de la
calidad de vida de esa persona y la de su familia. Por lo tanto, la iglesia
católica de la Edad Media no tenía razón cuando afirmaba que la gente negra no
tenía alma y que debían ser esclavos.


